Hay momentos diminutos que lo cambian todo. Un segundo. Una palabra nueva. Una grama creciendo donde nadie mira.
En este episodio te cuento cómo, casi por accidente, escuché por primera vez la palabra Permacultura y cómo ese pequeño fogonazo empezó a darle sentido a todo.
Te llevo a ese borde invisible entre lo que se acaba y lo que empieza. Al instante en que entendí que la incertidumbre también puede tener un mapa. Un mapa sostenido por tres semillas que, sin saberlo, ya estaban germinando dentro de mí.
Este capítulo no va de teorías. Va de escuchar. De parar. De permitir que la Tierra te encuentre cuando dejas de correr.
Bienvenidos a Proyecto PermAmbroZ. Aquí empieza la historia de cómo una grama me tenía preparada un nueva hoja de ruta.