• EL CORAZON DEL PASTOR
    Jan 15 2026

    Nos encantaria Saber de ti y tu experiencia con palabras de Bendicion, envianos un mensaje de texto

    Hoy queremos reflexionar profundamente sobre un aspecto fundamental de nuestro llamado pastoral: la manera en que entregamos el mensaje del evangelio. La sociedad actual, y a veces nuestras propias congregaciones, están hambrientas de una cosa: amor. Y a menudo, lo que reciben es juicio. ¿Por qué, como pastores, debemos esforzarnos por predicar un mensaje lleno de amor incondicional, tal como lo hizo nuestro Señor Jesucristo? Acompáñanos a explorar esta verdad con la guía de la Palabra de Dios.

    Palabras de Bendicion

    Mehr anzeigen Weniger anzeigen
    6 Min.
  • LAS ALMAS SE ESTAN PERDIENDO
    Jan 9 2026

    Nos encantaria Saber de ti y tu experiencia con palabras de Bendicion, envianos un mensaje de texto

    Hay una pregunta que arde en el corazón…
    Una pregunta que no nace del juicio, sino del dolor. Mientras la maldad aumenta…
    Mientras los corazones se endurecen… Mientras familias se rompen, mientras una niña es brutalmente violada y asesinada, mientras un adolescente se suicida, mientras una mujer es golpeada hasta morir, mientras un anciano es golpeado y atacado para despojarle de sus cosas, mientras jóvenes estan en la droga, la prostitución y el alcohol, mientras niños crecen sin esperanza y sin amor…..

    ¿Dónde está la Iglesia? No hablo del edificio, Hablo del cuerpo de Cristo.
    Hablo de nosotros.

    Vivimos tiempos donde Dios ha sido reemplazado por la prisa, por la apariencia, por el entretenimiento, por el “yo primero”. La Biblia lo dijo: “Por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará.” (Mateo 24:12)

    Hoy vemos más violencia, más confusión, más vacío…
    y menos temor de Dios. Las personas no es que no necesiten a Dios…
    es que no lo conocen.

    Y muchas veces, no lo conocen porque no lo han visto reflejado en nosotros.

    La iglesia fue llamada a buscar al perdido, nuestra verdadera misión no es tener iglesias grandes, tener cargos, obstentar mucha espiritualidad.nuestra verdadera misión iglesia es id por las almas que se estan perdiendo.

    pero estamos distraidos, Distraídos con programas, con títulos, con agendas llenas pero corazones vacíos.

    Jesús nunca se distrajo de las almas, Él dejó a las noventa y nueve…
    para ir por una.

    Y hoy la pregunta duele: ¿Estamos cuidando a las noventa y nueve…
    o estamos entreteniéndonos mientras la oveja se pierde?

    Esto no es para señalar… es para despertar.

    Porque la iglesia no es perfecta, pero sí es responsable.

    Dios no nos llamó a ser cómodos, nos llamó a ser luz. No nos llamó a encerrarnos,
    nos llamó a salir. No nos llamó a entretener creyentes,
    nos llamó a alcanzar almas.

    Jesús lloró por las multitudes, Sintió compasión, Se detuvo, Escuchó.
    Sanó.

    Hoy el Espíritu Santo nos pregunta:
    ¿Cuándo fue la última vez que lloraste por un alma?
    ¿Cuándo fue la última vez que hablaste de Cristo con amor?
    ¿Cuándo fue la última vez que saliste de tu comodidad?

    La iglesia no necesita más ruido. Necesita más amor en acción.

    Si hoy escuchas este episodio y sientes incomodidad, no es condenación…
    es convicción.

    Todavía hay tiempo, Todavía hay almas esperando, Todavía hay gracia.

    Que la iglesia vuelva a la calle.
    Vuelva a la oración, Vuelva al servicio, Vuelva a la misión.

    Porque mientras la iglesia se distrae…
    las almas se pierden.

    Y eso…
    nunca fue el plan de Dios.

    Señor, devuélvenos Tu corazón.
    Rompe nuestra indiferencia.
    Haznos sensibles al dolor del mundo.
    Y úsanos para alcanzar al perdido. Amén.

    Palabras de Bendicion

    Mehr anzeigen Weniger anzeigen
    7 Min.
  • UNA NOCHE DE PAZ
    Dec 24 2025

    Nos encantaria Saber de ti y tu experiencia con palabras de Bendicion, envianos un mensaje de texto

    En esta Nochebuena queremos abrazar a cada familia con amor y esperanza. Hoy no celebramos un nacimiento. Si no que celebramos a Jesus, su amor y redención. Jesús no nació en un palacio, sino en la sencillez, para recordarnos que Dios habita donde hay humildad, fe y corazones dispuestos a amar.


    Que esta noche sea un tiempo para reconciliar corazones, para perdonar, para agradecer y para volver a creer. Tal vez este año no ha sido fácil para todos, pero el nacimiento de Cristo nos recuerda que la luz siempre vence a la oscuridad y que Dios nunca llega tarde.


    Que en cada hogar haya paz, esperanza, y amor, Que Jesús sea el centro de la mesa, de la familia y del corazón.
    oramos para que esta Navidad renueve su fe, fortalezca sus familias y llene sus vidas de la certeza de que Dios está con nosotros.

    Feliz Nochebuena. Que el amor de Cristo habite siempre en sus hogares.

    🎄 “Porque nos ha nacido un Niño, Hijo nos es dado” (Isaías 9:6).

    Palabras de Bendicion

    Mehr anzeigen Weniger anzeigen
    2 Min.
  • CUANDO AYUDAS TOCAS EL CORAZON DE DIOS
    Dec 20 2025

    Nos encantaria Saber de ti y tu experiencia con palabras de Bendicion, envianos un mensaje de texto

    Hoy , mientras tú escuchas este podcast,
    hay familias que no saben qué van a comer mañana.

    Hay madres que se acuestan con el corazón más vacío que la despensa.
    Hay niños que aprendieron demasiado pronto lo que significa la palabra carencia.
    No porque falte amor…
    sino porque falta todo lo demás.

    Y en medio de esa realidad silenciosa,
    Jesús sigue mirando, sigue esperando…
    esperando que alguien decida ser Sus manos.

    Vivimos en un mundo donde muchas veces pasamos de largo.
    Vemos la necesidad, pero seguimos caminando.
    Vemos al hambriento, al necesitado, al olvidado…
    y pensamos que alguien más se hará cargo.

    Pero Jesús nunca pasó de largo.
    Él se detenía. Miraba. Tocaba. Restauraba.

    “A Jehová presta el que da al pobre,
    y el bien que ha hecho, se lo volverá a pagar.”

    Proverbios 19:17

    Este versículo nos revela una verdad poderosa:
    Dios se identifica tanto con el necesitado, que considera nuestra ayuda como un préstamo hecho a Él mismo.

    Ayudar al pobre no es solo un acto social.
    Es un acto espiritual.

    Cuando damos con amor:

    • reflejamos el corazón de Cristo
    • mostramos un evangelio vivo
    • predicamos sin palabras

    Jesús mismo se hizo pobre para enriquecernos con su gracia.
    Él alimentó al hambriento, sanó al enfermo, defendió al rechazado
    y nos dejó un ejemplo claro:
    el amor se demuestra con acciones.

    Hay familias que no tienen una mesa donde sentarse.
    No porque no quieran trabajar,
    sino porque la vida los golpeó más fuerte de lo que podían resistir.

    Hay padres que salen cada día sin saber si regresarán con algo en las manos.
    Hay niños que no piden juguetes,
    piden comida.
    Piden una oportunidad.
    Piden no ser olvidados.

    Y Jesús está ahí.
    En cada casa sin luz.
    En cada plato vacío.
    En cada niño que se duerme con hambre.

    La pregunta no es si la necesidad existe.
    La pregunta es: ¿qué haremos nosotros?

    Jesús no ayudó desde la distancia.
    Él se acercó.
    Se ensució las manos.
    Lloró con los que lloraban.

    Cuando ayudas:

    • Jesús toca a través de ti
    • Jesús abraza a través de ti
    • Jesús alimenta a través de ti

    No se trata de cuánto das,
    sino de cuánto amor hay en lo que das.

    Tal vez piensas: “yo no puedo cambiar el mundo”.
    Y es cierto…
    pero puedes cambiar el mundo de una familia.

    Un solo acto de amor puede devolver la dignidad.
    Una ayuda puede devolver la esperanza.
    Y Dios promete que nada de lo que se da con amor queda sin recompensa.

    Señor,
    permítenos ver el dolor que otros no quieren ver.
    Que el llanto del necesitado no nos sea indiferente.

    Rompe nuestro egoísmo,
    despierta nuestra compasión,
    y haznos reflejo vivo de Tu Hijo.

    Que nuestras manos alimenten,
    que nuestras palabras consuelen
    y que nuestras acciones prediquen Tu amor.

    En el nombre de Jesús, amén.

    Palabras de Bendicion

    Mehr anzeigen Weniger anzeigen
    6 Min.
  • "SOLO DIOS CONOCE EL CORAZON"
    Dec 14 2025

    Nos encantaria Saber de ti y tu experiencia con palabras de Bendicion, envianos un mensaje de texto

    Hoy quiero invitarte a detenerte por un momento.
    A silenciar el ruido, las opiniones rápidas, las conclusiones apresuradas…
    y a escuchar con el corazón.

    Porque todos, en algún momento, hemos juzgado.
    Con una mirada, Con un pensamiento, Con una palabra que quizá nunca dijimos en voz alta, pero que sí pronunciamos dentro de nosotros.

    Y muchas veces no somos conscientes del daño que eso provoca…
    ni del peligro espiritual que encierra.

    Porque antes de hablar de juzgar a otros, necesitamos mirarnos por dentro.
    Todos, sin excepción, hemos sido jueces en algún momento, Jueces silenciosos.
    Jueces rápidos, Jueces que creen saber… sin haber preguntado.

    Y cuando juzgamos, muchas veces olvidamos algo esencial:
    solo Dios conoce el corazón.

    Había un hombre que cada domingo se sentaba en la banca más cercana a la puerta. Entraba cuando la adoración casi terminaba y salía antes de que el servicio concluyera.

    Algunos decían:
    —“No tiene respeto, No valora la presencia de Dios, Deberiamos Vigilarlo a ver que esta haciendo.”

    ¿Te parece haber escuchado o hecho esto? Pero nadie conocía su historia.

    Ese hombre trabajaba toda la noche. (era Guardian de Seguridad en un edificio) y debia amanecer parado vigilando toda la noche. Venía directamente del turno más pesado. No quería irse a casa sin antes pasar por la casa de Dios.No tenía fuerzas para cantar, pero tenía un corazón que decía en silencio:
    “Señor, aquí estoy… como puedo.”

    Mientras algunos lo juzgaban,
    Dios lo recibía, Porque Dios no mira relojes, mira corazones, No cuenta minutos,
    cuenta intenciones. El problema del juicio no es solo que lastima al otro,
    sino que nos endurece a nosotros.

    Cuando juzgamos, dejamos de amar, Cuando juzgamos, dejamos de escuchar.
    Cuando juzgamos, dejamos de parecer hijos de un Padre misericordioso.

    Jesús nunca se acercó a las personas con juicio, sino con verdad envuelta en gracia. Él no negó el pecado,
    pero nunca negó la dignidad de quien tenía delante.

    Y eso nos confronta, porque muchas veces hacemos lo contrario:
    vemos el error y olvidamos a la persona. La Biblia nos recuerda esto:
    “El hombre mira lo que está delante de sus ojos,
    pero Jehová mira el corazón.”

    Eso nos enseña algo profundo: nuestra visión es limitada, pero el amor de Dios es completo. Tú no conoces las noches de llanto de esa persona. No sabes las oraciones que ha hecho en silencio. No conoces las batallas que libra cuando nadie la ve.

    Por eso, juzgar es ocupar un lugar que solo le pertenece a Dios.Tal vez hoy Dios nos está llamando a soltar el juicio y a tomar la compasión.

    A cambiar la crítica por intercesión, A cambiar la sospecha por misericordia.
    A cambiar el “yo creo que…”
    por un “Señor, ayúdalo”.Porque la iglesia no es un tribunal, es un hospital.
    Y en un hospital, nadie juzga a los heridos… se les cuida.Si alguna vez has sido juzgado, Dios te vio, Dios te entendió, Dios nunca te rechazó.

    Y si alguna vez has juzgado, hoy es un buen día para rendir eso al Señor

    Repite esta Oracion Conmigo:

    Padre amado,
    límpianos de todo juicio que no viene de Ti.
    Danos ojos para ver con compasión
    y un corazón dispuesto a amar sin condiciones.

    Enséñanos a recordar que solo Tú conoces las razones,
    los procesos y las luchas de cada vida.
    Haznos instrumentos de gracia y no de condena.
    Amén.

    Palabras de Bendicion

    Mehr anzeigen Weniger anzeigen
    7 Min.
  • "EN EL MOMENTO MAS OSCURO"
    Dec 3 2025

    Nos encantaria Saber de ti y tu experiencia con palabras de Bendicion, envianos un mensaje de texto

    Hay historias que nacen en lugares donde el alma tiembla… donde el miedo parece más grande que la esperanza. Historias que no escogen el día ni la hora para tocar la puerta, pero que cambian la vida para siempre.
    Hoy quiero contarte una de esas historias.
    Mi historia.
    La historia de una madre y su hijo… y de un Dios que nunca abandona.

    Hubo un tiempo en mi vida que jamás imaginé vivir. Días en los que veía a mi hijo pasar por procesos de enfermedad que desgarraban mi alma. No eran noches fáciles. No eran diagnósticos simples. Eran momentos que te hacen cuestionar todo… momentos donde el dolor te acorrala.

    Recuerdo estar sentada en una sala fría, mirando a mi hijo, sintiendo cómo la desesperación me empujaba a un vacío que no sabía cómo llenar.
    Y fue en ese lugar —justo ahí— donde también descubrí la fuerza que no sabía que tenía.

    En uno de esos días, cuando más necesitaba apoyo, miré a mi alrededor… y no había nadie. Personas que pensé que se quedarían, desaparecieron. Las manos que creí que se extenderían para sostenerme, nunca llegaron.

    Y me encontré sola, sin recursos, sin dinero, sin fuerzas. Pero entre todo lo que perdí… hubo algo que jamás se apagó:
    Mi fe en Dios.

    Porque cuando el mundo se queda en silencio, la voz de Dios se escucha más clara. Cuando la gente se va, Dios se queda, Cuando el miedo te paraliza, Él te sostiene.

    Cada día me aferré a una sola verdad:

    “Dios tiene un propósito con mi hijo, y Él lo cumplirá.”

    Y en mi angustia, Dios fue mi refugio, En mi cansancio, Dios fue mis fuerzas.
    En mis lágrimas, Dios fue mi consuelo, En cada paso incierto, Él se convirtió en mi certeza. No tenía dinero, no tenía recursos, pero tenía algo que el cielo reconoce: una fe desesperada pero firme.
    Una fe que clama aun cuando la voz tiembla.
    Una fe que se aferra cuando la mente dice “no hay salida”.

    Y esa fe, esa pequeña llama que cuidé con mi propio dolor, fue la que me sostuvo.

    EL MILAGRO NO SOLO FUE PARA MI HIJO… FUE PARA MÍ

    Dios comenzó a abrir puertas que yo no imaginaba, a mover corazones, a proveer de formas sobrenaturales.
    Sanidad, provisión, fuerzas…

    COMENZO A MOBILIZAR UN EJERCITO DE HOMBRES Y MUJERES CON CORAZONES INTERCESORES DISPUESTOS A ORAR EN TIEMPO Y FUERA DE TIEMPO SIN RESERVAS, SIN JUSTUFICACIONES AQUELLOS QUE SIEMPRE ESTAN DISPUESTOS A ACUDIR AL LLAMADO DE DIOS
    Y Fue entonces cuando Dios se manifestó.

    Hoy mi hijo es testimonio vivo de que cuando Dios tiene un propósito, nada puede detenerlo.

    Pero también entendí algo más profundo:
    Dios no solo sanó a mi hijo…
    Dios me sanó a mí.
    Me enseñó a confiar, a esperar, a creer aun cuando todo decía “es imposible”.

    Me enseñó que una madre con fe es una guerrera celestial.

    Madre que me escuchas… Quizás estás llorando en silencio, Quizás estás cansada, desgastada, con miedo, Quizás sientes que la gente se alejó, que no tienes recursos, que la carga es demasiado pesada…

    Pero hoy quiero hablarte desde mi propia herida convertida en victoria:

    No estás sola.
    Dios está contigo, incluso si no lo sientes.
    Él cuida a tu hijo más de lo que tú misma puedes cuidarlo.
    Él está trabajando incluso cuando tú estás llorando.
    Él está obrando aun cuando tú no ves nada.

    Y lo que hoy te duele, mañana será testimonio.
    Lo que hoy te rompe, mañana te hará más fuerte.

    Lo que hoy te roba el sueño, mañana te hará levantar tus manos y decir:

    “Dios estuvo aquí… y nunca me soltó.”

    Salmos 46:1 – “Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio

    Palabras de Bendicion

    Mehr anzeigen Weniger anzeigen
    9 Min.
  • ¿POR QUE TIENES MIEDO?
    Dec 2 2025

    Nos encantaria Saber de ti y tu experiencia con palabras de Bendicion, envianos un mensaje de texto

    Hoy quiero reflexionar sobre un tema que a nos afecta a todos de vez en cuando: el miedo.

    Muchos de nosotros nos paralizamos ante las tormentas de la vida, sintiendo que no hay salida.
    Pero, si decimos que creemos en Jesús,
    ¿por qué permitimos que el miedo nos domine?
    ¿No dice la Biblia que para Él no hay nada imposible?
    ¿Por qué tenemos miedo?

    El miedo es una emoción natural, pero a menudo se convierte en un gigante que nos bloquea, impidiéndonos ver la mano de Dios.
    A veces, nuestro miedo surge de la duda, de no creer realmente que Dios tiene el control, o de dudar de Su amor por nosotros.

    Cuando Pedro intentó caminar sobre el agua con Jesús, todo iba bien hasta que vio el viento fuerte y tuvo miedo, y empezó a hundirse,
    Jesús le dijo: "¡Hombre de poca fe, ¿por qué dudaste?".
    Nuestra duda es el ancla que nos hunde.

    La verdad que a menudo olvidamos está en Marcos 9:23 , donde Jesús le dijo al padre de un niño: "Si puedes creer, al que cree todo le es posible".

    Esto significa que no hay montaña demasiado alta,
    ni valle demasiado profundo,
    que Jesús no pueda manejar si confiamos en Él.

    La palabra "posible", aquí implica poder y capacidad.

    Además, Dios nos ha dado promesas claras para combatir el temor:
    Isaías 41:10 "No temas, porque yo estoy contigo; no desmayes, porque yo soy tu Dios que te esfuerzo; siempre te ayudaré, siempre te sustentaré con la diestra de mi justicia".
    1 Juan 4:18 "En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor".

    El miedo es, en esencia, cuando ponemos nuestra fe en las cosas negativas,
    En lugar de ponerlas en el poder la Sangre que fue derramada en la Cruz del Calvario, por Cristo Jesús.
    Cuando elegimos temer, estamos activando la duda y estamos limitando la manifestación del poder de Dios, el poder de Jesús, el poder del Espíritu Santo en nuestras vidas.

    La clave para vencer el miedo no es tener una vida sin problemas,
    sino tener una vida con una fe tan grande que los problemas se vean pequeños.
    El amor perfecto de Dios es el antídoto contra todo temor.
    Aférrate a Sus promesas
    Aférrate a sus Palabras,
    Aférrate a su Amor,
    y recuerda que Él está con nosotros, podemos caminar con valentía, sabiendo que para el que cree, todo es posible a través de Jesús.
    Deja de invitar la derrota con tu temor y activa la victoria con tu fe.
    En el nombre de Jesús, amen.

    Dios te bendiga.

    Palabras de Bendicion

    Mehr anzeigen Weniger anzeigen
    8 Min.
  • “LA PELEA POR TU ALMA”
    Dec 1 2025

    Nos encantaria Saber de ti y tu experiencia con palabras de Bendicion, envianos un mensaje de texto

    Hoy… quiero que respires profundo

    Quiero que por un momento cierres los ojos y te escuches. Porque este episodio no es para entretenerte… Es para confrontarte. Es para recordarte una verdad que a veces evitamos: La batalla más grande que pelearás en tu vida… es la batalla por tu propia alma.

    Cuando pensamos en “pelear por nuestra alma”, imaginamos demonios, ataques espirituales, guerras invisibles… y sí, hay un mundo espiritual real.

    Pero ¿sabes cuál es la pelea más brutal? La que se libra dentro de ti. La guerra silenciosa entre lo que eres… y lo que Dios quiere que seas, Entre tu pasado… y tu propósito, Entre tu orgullo… y tu quebranto.

    Entre tu voluntad… y la voluntad del Padre.

    Porque no siempre es Satanás quien quiere destruirte; muchas veces somos nosotros mismos los que nos estamos perdiendo.

    Hay batallas que el enemigo no tiene que pelear…Porque nosotros mismos nos encargamos de destruirnos:

    • Cuando elegimos guardar ira en lugar de perdón.
    • Cuando dejamos que el orgullo nos haga sordos a la corrección.
    • Cuando cargamos rencor como si fuera un tesoro y no una cadena.
    • Cuando el resentimiento se vuelve parte de nuestra identidad.
    • Cuando preferimos tener la razón… antes que tener paz.

    Jesús dijo:
    “El que quiera venir en pos de mí, niéguese a sí mismo.”
    No dijo “niégate al diablo”.
    Dijo: “Niégate a ti mismo.”

    Porque tú eres tu mayor obstáculo, Tú eres tu mayor rival, Tú eres la voz que más te sabotea. Satanás tienta… pero tú decides.

    Hay una fatiga emocional que no viene del diablo, sino de luchar contra ti mismo:

    • De intentar amar cuando te lastimaron.
    • De intentar perdonar cuando tu corazón quiere venganza.
    • De humillarte cuando tu carne quiere gritar.
    • De rendir tu voluntad cuando tu ego quiere mandar.

    La Biblia dice:
    “Sobre toda cosa guardada, guarda tu corazón, porque de él mana la vida.” Pero ¿Cómo guardas algo que está en guerra consigo mismo? La respuesta es dolorosa, pero sanadora:
    Rindiendo tu corazón a Dios, no a tus emociones.

    No puedes salvar tu alma viviendo como tu peor enemigo, La verdadera pelea espiritual no se gana en un altar… Se gana en las decisiones diarias: Cuando eliges perdonar aunque duela, Cuando decides soltar lo que te hiere, Cuando escoges callar para evitar herir, Cuando escoges amar primero, Cuando vences tu orgullo antes de que tu orgullo te venza a ti, No siempre es Satanás quien te quiere destruir… A veces es tu terquedad, A veces es tu falta de perdón, A veces es tu ego. Y Dios no te pide que derrotes demonios primero, Dios te pide que te derrotes a ti mismo.

    Porque el “viejo tú” es tu mayor enemigo.

    Pelear por tu alma no es hablar en lenguas, ni gritar, ni reprender.
    Pelear por tu alma es:

    • Mirarte en el espejo y admitir que necesitas sanar.
    • Abrir el corazón y permitir que Dios te rompa… para volver a armarte.
    • Liberar lo que te está matando por dentro.
    • Dejar que el Espíritu Santo te transforme… aunque duela.

    Esta es la batalla que define tu eternidad:

    ¿Le permitirás a Dios ganarte a ti… o seguirás aferrado a lo que te destruye?

    Hoy te quiero preguntar algo que tal vez nadie te ha preguntado:

    ¿Qué parte de ti te está robando tu alma?

    ¿Tu orgullo?

    ¿Tu rechazo?

    ¿Tu trauma?

    ¿Tu deseo de tener control?

    ¿Tu dolor que ya se volvió identidad?

    No le eches la culpa al enemigo por lo que todavía no has decidido entregar a Dios.

    Porque tu alma depende de una sola decisión:

    Palabras de Bendicion

    Mehr anzeigen Weniger anzeigen
    8 Min.