Este episodio es una pausa para volver al origen.
Te comparto un poco de mi historia y del camino que me llevó a recordar algo esencial: que mi ritmo nunca fue el problema, siempre fue la guía.
Durante mucho tiempo me forcé a sostener ritmos que no eran míos, a crear desde la exigencia y a manifestar desde el cansancio. Hasta que entendí que el cuerpo, la energía y los ciclos no están para corregirse, sino para escucharse.
En este episodio te cuento cómo reconectar con tu ritmo transformó mi forma de crear, de trabajar y de vivir con más intención, placer y felicidad.
Y por qué Magia Femenina nace como un espacio para manifestar desde lo sutil, lo corporal y lo consciente.
Si sientes que hay otra manera de vivir, crear y manifestar… este episodio es para ti.